PROCESO DE FABRICACIÓN DE DISCOS DE VINILOS

Primero se hace el disco maestro. Este disco, de aluminio con cobertura de laca, será el núcleo del master.
Este núcleo del master se coloca en la máquina de grabación denominado torno o cortadora. El ingeniero mueve la cortadora del torno y un microscopio sobre el disco; baja la cortadora sobre el borde exterior y hace un corte de prueba; coloca el microscopio sobre la ranura de prueba y lo observa. Realiza los ajustes en el corte y está listo para grabar. El torno corta el surco de entrada y comienza la música.
La cortadora con punta de zafiro graba el sonido en el disco de principio a fin. La grabación será un surco continuo. Una computadora controla el corte y ajusta el espacio entre los surcos, si es necesario. A la vez, una pequeña aspiradora se lleva los residuos a medida que la cortadora hace los surcos. Al final de la grabación, la cortadora se levanta y el disco maestro está listo para la inspección. Si cumple con las normas, el ingeniero coloca una plataforma estabilizadora sobre él y graba un número de serie único sobre el lacado. Ya está el primer paso del master grabado.
En el paso siguiente, en el proceso de galvanoplastia o electroforming, se llega a un disco de níquel que es el que se usará como disco estampador (Stamper) para fabricar los discos de vinilo. El disco lacado que se usó para crear el master se desecha.
El disco estampador se coloca en otra máquina para retocarlo. El disco gira y una rueda cortadora toca el borde, dejando al disco estampador con un diámetro de 32 cm. Se necesitan dos discos estampadores para hacer un vinilo; los mismos se colocan en la prensa y, a continuación, se colocan las etiquetas.
Se vierten unas bolitas de cloruro de polivinilo negro en una tolva. Las bolitas caen en una extrusora que las convierte en unas almohadillas de P.V.C. caliente denominadas galletas. Unos elevadores encima y debajo empujan las etiquetas hacia cada lado de la galleta. Queda la galleta con una etiqueta arriba y otra abajo.
Luego, la prensa aplica cien toneladas de presión sobre los dos estampadores, hunden la galleta y la convierten en un disco de vinilo. Un ciclo rápido de enfriamiento lo endurece y une las etiquetas al vinilo; un carril los lleva hasta la mesa de retoque. La mesa gira el disco contra una cuchilla y elimina los bordes desiguales. Después, la mesa lleva el disco retocado a la pila de los terminados y el proceso comienza nuevamente.